De las cajas mágicas de los cuentos salen caperucitas que no saben su cuento, dragones que parecen gallos de corral, trabajadoras en huelga, princesas de piernas tuertas y un niño que llora y provoca una revolución. Precisamos un mundo que siga siendo azul pero con una visión lila. Un mundo mejor, más igualitario y justo. Con princesas valientes, niños con pleno derecho a llorar y mujeres dueñas de sus decisiones.
Por un mundo más lila, por un mundo mejor, por un mundo más igualitario y justo, lo que hacen falta son cuentos de color lila. Con princesas valientes, niños con pleno derecho a llorar y mujeres dueñas de sus decisiones.