La tradición del trenzado de la Palma Blanca hunde sus raíces en la historia de Elche. Es una artesanía que comienza con el encaperuzado de las palmeras para conseguir que con la ausencia de luz, las palmas se conviertan en «palma blanca». Estas palmas son utilizadas para la procesión del Domingo de Ramos, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, en la que miles de ilicitanos las lucen, algunas de ellas trenzadas, exhibiendo espectaculares trabajos, lo cual supone uno de los principales atractivos de la Semana Santa ilicitana.
Todas las palmas que hayan tomado parte en el concurso participarán al día siguiente en la procesión del Domingo de Ramos, declarada de Interés Turístico Internacional.