Antes de que las ranas criaran pelo, el mar volaba y las sandías llevaban pepitas por dentro. Pasaban cosas raras en aquellos días. Cosas que solo pasan en los cuentos.
Un grupo de señoras, amigas del alma y del cotilleo, se reúne como cada semana en casa de una de ellas para su ritual sagrado: jugar al bingo, ponerse al día y rajar con alegría.