El miedo más antiguo de la humanidad es el miedo a lo desconocido. Dicen que Prometeo robó el fuego a los dioses, y que desde entonces arde en nosotros el deseo de crear.
Noche de agosto en un céntrico barrio madrileño. Don Hilarión, el boticario, y Don Sebastián comentan los calores de la noche, mientras los vecinos están de fiesta.